Este paisano sextuitero anduvo de visita en la ciudad, sin embargo, no habíamos podido vernos. El día que se iba me dijo que no había culeado y que traía los huevos cargados, que si no quería ir a sacársela y obvio le dije que sí.
Lo que no me esperaba, es que al llegar a su hotel me dijera que se había estado escribiendo con otro activo y que también iba a ir, que si me la rifaba poniéndoles el culo... y obvio dije que sí.
En lo que llegaba el tercero me puse a darle su respectiva chupada. Qué rico fue comerme la verga de este flaco. Pero más rico cuando llego el invitado y me pusieron a comerles los pitos.
Luego tocó que se turnaran a chingarse mi culo, hasta que uno me dejó preñado y el otro se vino en mi cara. Y yo, complacido.